
Este lunes tuvo lugar la celebración del Día Mundial del Alzheimer. Torrejón de Ardoz, como es habitual, se sumó a esta conmemoración con una serie de actividades con el objetivo de concienciar a la población sobre esta enfermedad.
Las actividades estuvieron organizadas por la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer de Torrejón de Ardoz (Torrafal), en colaboración con el Ayuntamiento y el Hospital Universitario. Hubo una mesa informativa en la Plaza Mayor y una ponencia en el centro sanitario con el título de “Avanzando juntos por el Alzheimer” con Miriam Eimil, neuróloga del Hospital, María Parra, directora General de la Fundación Diversión Solidaria y Lorena Matamoros Santos, terapeuta Ocupacional en el Centro de Atención a Enfermos de Alzheimer de TORRAFAL.
El alcalde de Torrejón de Ardoz, Ignacio Vázquez, recordó la estrecha colaboración que existe con Torrafal: “Tenemos firmado un convenio para ceder la planta baja del edificio situado en la calle Boyeros. Se trata de un local totalmente independiente con capacidad para atender a más de 50 usuarios; también la subvención que le hemos concedido por 36.500 euros con la que colaboramos en la atención de 90 usuarios entre el Centro de Atención, Ayuda a Domicilio, Taller de Memoria y Smartbrain. Además, no quiero olvidar el vehículo de transporte adaptado que la asociación Torrafal utiliza para facilitar el transporte de los pacientes y familiares para que acudan a los talleres y programas que se imparten. A ello se suman las diferentes actividades que realiza la asociación a lo largo del año, como la cena benéfica, el festival en el teatro o en el torneo solidario de golf”.
El alzheimer afecta en España a 600.000 personas, siendo uno de los países con las tasas más altas de enfermos con esta dolencia. Es una enfermedad degenerativa del cerebro que destruye progresivamente las neuronas implicadas en la memoria, el aprendizaje, el lenguaje y el razonamiento. Quien la padece, por tanto, pierde su memoria, su capacidad de comunicarse y de realizar las actividades de la vida diaria, de forma autónoma. Con el paso del tiempo, los pacientes con esta demencia se vuelven cada vez más incapaces y dependientes de sus familias y cuidadores. Más de tres millones de personas la sufren indirectamente y constituyen la otra cara de la enfermedad y a quienes se les exigen una gran dedicación, sacrifico material y un desgaste emocional que crece conforme la patología va restando memoria a los enfermos.
Saber más sobre el alzheimer: Fundación Alzheimer España





























