
Torrejón de Ardoz, 10 septiembre, 2025
El Hospital Universitario de Torrejón de Ardoz ha incorporado la terapia asistida con animales al tratamiento de aquellos pacientes que se encuentran ingresados en la Unidad de Psiquiatría. Hasta ahora, esta práctica se ha llevado con éxito a nivel ambulatorio en pacientes infantiles con diagnóstico de TEA, pacientes con discapacidad psíquica y personas mayores con síntomas depresivos. Tras comprobar los beneficios de este tipo de terapia, sobre todo en el último grupo de pacientes, el servicio de Psiquiatría y Salud Mental del centro, dirigido por la doctora Helena Díaz Moreno, ha decido ampliar el perfil de actuación en la búsqueda de nuevos objetivos terapéuticos.
“Llevamos más de una década introduciendo la terapia asistida con animales dentro de la terapia dirigida a pacientes psiquiátricos. Se trata de una herramienta que, en coadyuvancia con los tratamientos convencionales, empleamos para la obtención de mejores resultados. Vamos más allá del síntoma, y nos centramos en la funcionalidad. Como no podía ser de otra manera, siempre hemos realizado un análisis muy exhaustivo de los resultados para trabajar en el perfil de qué tipo de paciente era el candidato más adecuado para recibir este tipo de terapia combinada”, explica la doctora Díaz. Y uno de los grupos de trabajo ha sido clave en ello.
“La realidad es que se han visto mejoras extraordinarias en la sintomatología de los pacientes mayores con diagnóstico de cuadros depresivos, sobre todo con la posibilidad de bajar la dosis de tratamiento farmacológico, que en estos pacientes es delicada, y la posibilidad incluso de dar altas terapéuticas”. En concreto, destaca que, actualmente, son aproximadamente 175 pacientes los han pasado por el programa de mayores, con casi un 40% de altas: “Esto ocurre porque trabajamos no solo con los síntomas depresivos y síntomas de ansiedad, sino también sobre la actividad motora, las relaciones sociales, la capacidad cognitiva, el entusiasmo, la ilusión y el salir de esa soledad no deseada que tanto acusa ahora la población anciana”.
Y atendiendo a los resultados tan convincentes que ha generado la terapia asistida con animales en pacientes con cuadro depresivo, la actividad, que se lleva a cabo en colaboración con la Asociación Yaracán, se ha incorporado a la unidad de hospitalización psiquiátrica. “Tenemos pacientes con diagnóstico de personalidad, con trastornos de conducta alimentaria, trastornos psicóticos, trastornos afectivos... El único factor común es estar ingresado en la Unidad de Agudos, pero todos ellos tienen la sensación de que con esta terapia se les pone en valor, se piensa en ellos, se conectan con otra manera de tratarles”, indica la doctora.
Las sesiones son quincenales, se realizan en grupo los martes por la mañana y son voluntarias. Tienen una duración de una hora y media, y lo cierto es que los especialistas se muestran sorprendidos puesto que existen pacientes que no suelen participar en otras actividades y que no quieren salir de la habitación, pero cuando vienen los terapeutas caninos, se incorporan a la terapia.
En cuanto a los beneficios, cabe destacar que con esta terapia se consigue que todos los pacientes ingresados se reúnan en una misma sala con sus diferentes diagnósticos, trabajando así el efecto motor del grupo. “Se trabaja sobre los afectos, los vínculos, el apego, la actividad motora, la funcionalidad cognitiva. Junto con el animal, se ponen en práctica ejercicios encuadrados en musicoterapia y danzaterapia, facilitando el contacto entre pacientes y terapeutas, y, sobre todo, la risa”, asegura la doctora. “Se trata de llegar a la sensación de poder hablar sin que nadie sea juzgado. Al final, el animal se va acercando a cada uno de los pacientes y les va dando paso para que vaya contando su historia. Es como que les invita a participar”, apostilla.





























