
El alcalde de Torrejón, Ignacio Vázquez, ha asistido junto con los de otras ciudades del entorno de los ríos Henares y Jarama a una reunión con la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid para estudiar medidas que permitan afrontar el problema de los mosquitos.
Los consistorios han planteado a la Consejería la necesidad de que ésta, y sobre todo, la Confederación Hidrográfica del Tajo se impliquen a la hora de controlar la proliferación de estos insectos con actuaciones concretas como limpiar los cauces fluviales y controlar, de forma natural, el crecimiento de las poblaciones de mosquitos a través de reforestaciones, instalación de cajas-nido para aves insectívoras y murciélagos.
A este reunión de trabajo asistieron los alcaldes de Torrejón de Ardoz, Alcalá de Henares, Arganda del Rey, Mejorada del Campo, Rivas Vaciamadrid, San Fernando de Henares y Velilla de San Antonio.
Los municipios afectados han señalado que, a las poblaciones habituales de mosquitos, (culícidos y quironómidos), se ha sumado la denominada mosca negra (simúlidos), que ha propiciado un aumento importante de molestias y problemas sanitarios sobre los ciudadanos por la agresiva picadura que producen.
El problema de la proliferación de los mosquitos se desarrolla en ámbito fluvial, lo cual supone que desde el punto de vista competencial, existen tres administraciones implicadas: autonómica (Consejerías de medio ambiente y de sanidad), estatal (Confederación Hidrográfica del Tajo) y local, por lo que es necesario establecer acciones conjuntas de dichas administraciones como la mejora de calidad del agua, eliminación de zonas de encharcamiento y la gestión de áreas verdes.
Ignacio Vázquez indicó que “el ayuntamiento de Torrejón de Ardoz desde hace varios años lleva a cabo una batería de medidas contra la proliferación de estos insectos; este año en el mes de marzo hemos comenzado con los tratamientos larvicidas. En abril iniciamos la fumigación que se intensificará durante los meses de calor intenso. Además, para que sea más efectiva, se hizo un estudio científico con el Centro Superior de Investigaciones Científicas para conocer cuáles podrían ser las zonas más susceptibles donde podrían generarse las larvas. A todo ello se suma la labor del barco que corta las plantas donde anidan las larvas de los mosquitos intentamos reducir la presencia de estos insectos y el impacto sobre los vecinos”.



















