
Del 18 al 22 de este mes, Torrejón de Ardoz será la sede del VIII Mundial de Naciones y del I Mundial de Clubes de Kin-Ball, un deporte desconocido para la inmensa mayoría y, por lo tanto, una oportunidad para conocerlo.
El torneo se disputará en el pabellón José Antonio Paraíso y reunirá a las mejores selecciones nacionales y equipos de esta disciplina que nació en Quebec (Canadá) en 1986, creada por Mario Demers, profesor de Educación Física, que buscaba fomentar la cooperación y eliminar los individualismos en el deporte.
Además, hay que destacar que uno de los integrantes del equipo español es vecino de Torrejón de Ardoz. Se trata de Frank Brasero, profesor en el colegio Jaime Vera.
El Mundial de Clubes tendrá un nivel Pro y otro Amateur. Éste último nivel está pensado para fomentar este deporte entre los países que han comenzado a practicar el kin-ball recientemente y, de este modo, que tengan el aliciente de participar en una competición internacional.
Qué es el Kin-Ball
Un partido de Kin-Ball se desarrolla entre tres equipos de cuatro jugadores cada uno sobre el terreno de juego. El objetivo de este deporte es coger el balón (que tiene unas dimensiones de 1,22 metros diámetro y pesa menos de 1kg.) con cualquier parte del cuerpo, por parte del equipo llamado a recibir, antes de que toque el suelo. El equipo que coge el balón vuelve a lanzarlo a otro equipo y el juego prosigue hasta que se cometa una falta. Cuando un equipo comete una falta, según las reglas del juego, se concede un punto a cada uno de los otros dos equipos. La superficie de juego tiene un máximo de 20x20 metros.
Para saber más sobre el Kin-Ball y este mundial: Página web de la Asociación Española de Kin-Ball Sport















