
Torrejón de Ardoz, 23 de noviembre, 2023
El calendario solidario de la Asociación de Esclerosis Múltiple de Torrejón de Ardoz (ADEMTA) para el que han posado desinteresadamente algunos de los componentes de la Unidad Militar de Emergencias (UME), acompañando a los miembros de esta entidad ya está a la venta. El objetivo es recaudar fondos para financiar las actividades que realizar esta asociación y concienciar a la población sobre esta enfermedad.
El calendario está compuesto por distintas fotografías, realizadas altruistamente por los fotógrafos Luis Miguel Ortiz y Juan Martínez y se ha realizado una primera tirada de 500 ejemplares. El precio es de 5 euros y se pueden conseguir en la sede de ADEMTA que está situada en el Centro Polivalente Abogados de Atocha. Su horario es los jueves de 11:00 a 13:00 horas. También se podrán comprar los próximos 29 de noviembre en el mercadillo de las Mesas Asociativas de la Semana de la Diversidad Funcional y el Voluntariado y el 18 de diciembre en la mesa informativa que se instalará en la Plaza Mayor con motivo del Día Nacional de la Esclerosis Múltiple.
La Esclerosis Múltiple
Se trata de una enfermedad cuyos primeros síntomas se manifiestan con la pérdida de sensibilidad en las extremidades, desequilibrio, torpeza en el manejo de las manos, alteraciones de la marcha y trastornos visuales. Actualmente, se desconocen las causas que la producen, aunque se sabe a ciencia cierta que hay diversos mecanismos autoinmunes involucrados y puede presentar una serie de síntomas que aparecen en brotes o que progresan lentamente a lo largo del tiempo. A causa de sus efectos sobre el sistema nervioso central, la Esclerosis Múltiple puede tener como consecuencia una movilidad reducida e invalidez en los casos más severos. Es, tras la epilepsia, la enfermedad neurológica más frecuente entre los adultos jóvenes y la causa más frecuente de parálisis en los países occidentales. Afecta aproximadamente a 1 de cada 1.000 personas, en particular a las mujeres. La mayoría de los casos se presentan cuando los pacientes tienen entre 20 y 40 años.
De momento no hay cura, pero su detección precoz permite que los pacientes tengan un mejor tratamiento para combatir los efectos y la discapacidad progresiva que genera. La única solución son los medicamentos y fármacos que posibilitan disminuir el número de brotes, la cantidad de lesiones y las alteraciones que se producen en la corteza cerebral. Todo parece indicar que en los próximos años se descubrirán nuevos medicamentos que permitan ofrecer un mejor control de los síntomas, debido a que es una de las enfermedades neurológicas en las que más dinero se está invirtiendo en su investigación.



























