
La asociación de consumidores FACUA informa que a la hora de adquirir un vehículo nuevo o de segunda mano el contrato de seguro debe realizarse antes de utilizar el vehículo, ya que está prohibido circular sin tener el seguro obligatorio de automóviles.
A menos que se formalice junto con el contrato de compraventa, si ocurriera un siniestro y no se estuviese asegurado, además de la sanción correspondiente, el responsable de dar cobertura a los posibles daños que pudieran producirse, tanto materiales como personales, sería el conductor del vehículo.
Asimismo, la asociación advierte que el plazo que tienen las entidades aseguradoras para emitir la póliza es de aproximadamente un mes, por ello, es importante que el usuario guarde la propuesta de seguro y que ésta debe estar firmada ambos, además de recoger las condiciones de la póliza del seguro.
Pagos y cancelación del seguro
Si el pago del seguro de coche se realiza por transferencia bancaria y tarda unos días en hacerse efectivo, durante esos días el usuario sigue asegurado ya que existe un mes de suspensión del contrato después del día del vencimiento de la prima hasta el momento en que se haga efectivo el cargo bancario.
Siniestros y gastos periciales
Si el asegurado sufre un accidente en su vehículo y la compañía le declara como siniestro, ésta tiene la obligación de abonarle la indemnización en el plazo máximo de 40 días.
La Declaración de Siniestro Total se produce cuando el valor del vehículo en el momento del siniestro (valor venal) es inferior al coste de la reparación. Esta declaración supone que sólo van a indemnizar por el valor venal del vehículo. Para evitarlo se puede optar por dos vías: presentar una peritación contradictoria, es decir, presentar un presupuesto de arreglo del vehículo donde el coste de los daños sea inferior al valor de aquél, o reclamar a la compañía para que indemnice por el coste total del arreglo dado que el asegurado tiene interés en su reparación. El seguro tiene como finalidad reparar el daño causado y, por tanto, puede estimarse que ese daño o perjuicio es el coste de reparación del vehículo. En estos procesos, el asegurado habrá tenido que reparar el vehículo como prueba de que eso era lo que le interesaba.
Si no existe acuerdo en la valoración de un siniestro y hay que contratar peritos, cada parte deberá abonar los gastos de su perito. En caso de desacuerdo es posible que haya que acudir a un tercer perito, que se pagará por mitad.



























