La actividad, que se lleva a cabo en colaboración con la Asociación Yaracán, estuvo activa durante varios años en el Hospital Universitario de Torrejón antes de la llegada de la Covid-19 y demostró múltiples beneficios, entre los que destaca que un 60% de los pacientes con depresión pudo disminuir su medicación psiquiátrica.
Durante las sesiones se fomenta una participación activa, se realizan dinámicas de juego con el animal, se entrenan las funciones cognitivas y se trabaja la potenciación del vínculo y los afectos.
Gracias a este grupo terapéutico, los pacientes tienen una cita a nivel social con once compañeros a los que le pasa algo parecido y con dos perros que les necesitan porque forman parte de sus cuidados: les cepillan, les acarician, les cortan las uñas... “Tener a alguien a quien cuidar les motiva mucho”, recalcan desde el Hospital Universitario de Torrejón. De hecho, existen evidencias empíricas de que las mascotas domésticas tienen un impacto positivo y disminuyen los cuadros de depresión, ansiedad y soledad.








