“La información obtenida del estudio genético con dos tests, el de 70 genes para evaluar posible beneficio a quimioterapia y el de 80 genes (BluePrint) para definir el subtipo molecular de tumor, es clave para el plan clínico y quirúrgico de cada paciente”, explica la coordinadora de Patología del grupo, la doctora Laia Bernet, que señala que “la información facilitada puede cambiar ese plan terapéutico hasta un 40% de los casos y supone un gran avance a todos los niveles”.
El objetivo de este proyecto piloto, único en España, es personalizar al máximo la asistencia sanitaria, aplicando la medicina de precisión, el tratamiento adecuado, en el momento preciso, para cada paciente. La doctora Bernet asegura que la firma genética “proporciona información crítica en cierto grupo de pacientes, para decidir si van a necesitar o no tratamiento con quimioterapia, permitiendo evitar la toxicidad inherente a dicho tratamiento a las pacientes en las que no aporta beneficio”.
“Con la firma genética podemos ahorrar la quimioterapia a aquellas pacientes que no la necesitan, porque su plan terapéutico pase por una intervención, por ejemplo, y radioterapia”, asegura.